viernes, 26 de abril de 2013

La Línea ha de ser Zona Franca

Capítulo 62



LA LÍNEA HA DE SER ZONA FRANCA


    Nuevamente nuestro Diputado ha sometido íntegra al parlamento Español, la rápida y urgente solución del problema, tan vital para La Línea, que representa la modificación del régimen aduanero completado con la aplicación a este sector del Campo De Gibraltar, de las disposiciones que en España regulan la instalación de Depósitos Comerciales y la creación de Zonas Francas.

    Esta vez el Señor Torres Beleña no ha querido que su labor, meditada y persistente, apareciera ante el Congreso como la labor más o menos digna de consideración y simpatía de un representante en Cortes que aun persiguiendo noblemente el bienestar de sus electores, trata por lo menos, perdurando en estas andanzas, de reaquilatar su celo y afianzar su investidura.

    Siendo el Señor Torres Beleña el primer convencido de que La Línea necesita en estos momentos decisivos para su porvenir, que la tutelar acción del Estado se pronuncia con toda rapidez, llevando a la práctica inmediatamente sus legítimas aspiraciones, cuya realización en estas circunstancias es de vida o muerte, ha considerado un deber el asociar a sus iniciativas figuras tan prestigiosas de la Cámara popular, conocedoras las más de ellas, de la hidalguía de este pueblo, de su amor al trabajo, de lo injusto del baldón que tan resignadamente soporta y sobre todo de la extrema gravedad de las circunstancias que demandan con imperio a los Poderes Públicos, un remedio urgente.

domingo, 21 de abril de 2013

La Línea se reivindica ante España 1922 por Guillermo Sánchez Cabeza

Capítulo 61





LA LÍNEA SE REIVINDICA ANTE ESPAÑA


Edición del “Noticiero” y original del cronista GUILLERMO SANCHEZ CABEZA.

Dedicado a los señores Ministros, Senadores, Diputados y Prensa de la Nación, 1922.


EXPLICACIONES  Frases mal sonantes escapadas de labios de un Consejero de La Corona y de algún diputado, por cierto socialista, al discutirse en el Congreso en el próximo pasado mes de abril la proposición presentada por tercera vez, por nuestro admirable representante en Cortes Sr. Torres Beleña, pretendiendo la justa y debida rehabilitación de la Aduana de la Línea; como así otras calificaciones contra esta Ciudad, de algunos periódicos de Madrid y provincias, al comentar lo ocurrido entre un carabinero apellidado Pedrosa y el paisano José Pérez Sola, me deciden a publicar el presente folleto, pretendiendo convencer a esos y a otros de la injusticia en que incurren, ya hablando o escribiendo sin la necesaria y honrada convicción para lanzar tan infames calumnias y recriminaciones.0

    He de advertir, que aun conociendo la indiferencia de nuestro país acostumbrado a no ver ni oír cosas buenas, pudieron decir algo grave, que seguramente la dormida alma nacional despertara indignada.

    Más, como no me agradan las acusaciones, procuro defender a este pueblo del agravio, dejando por prudencia en el tintero, bastantes afirmaciones tremendas a que me daba ocasión esta obligada defensa.

    No vengo a repeler, sino a convencer a los que de memoria o dominados por pasiones de discutibles purezas ofenden a un pueblo del que hay que reconocer el alma y llegar hasta el fondo de su corazón, antes de calificarlo.

    Es decir, que este folleto ya no es solo interjección de sorpresa y dolor al sorprenderle traiciones de hermanos y soportar inesperadas injusticias sino que anhelan alumbrar estas para bien dirigir las almas.


lunes, 1 de abril de 2013

Como sienten los Artista. Carta de Jose Cruz Herrera 1921

Capítulo 60




“ COMO SIENTEN LOS ARTISTAS”


    Semejante a un reflejo de la gloria del linense Pepe Cruz, llega una carta suya, escrita en un momento íntimo, en que triunfa el espíritu, en que la pluma es la boca de un manantial puro, con la pureza de la sangre de la tierra, que aún no tocaron las miserias del ambiente.

    Y la pluma de Pepe Cruz en esa carta, también ha sido pincel, como su pincel maravilloso, amo absoluto del color y la luz, y ahora copió un rinconcillo de su alma, donde se alza el sagrario de sus más íntimas devociones, las de la patria chica.

    Sobre su triunfo ruidoso y vibrante, sobre los laureles que caen como una lluvia de gloria a sus pies de consagrado, suena en su alma con la alegría inefable de un beso de la madre, el recuerdo de unas horas en que conquistara la gloria más íntima: cuando eran sus amigos de la infancia los que le aplaudían, cuando un núcleo de hombres  de su pueblo destruían la leyenda del profeta siempre negado por su tierra.

    Quizás por eso, Pepe Cruz siente tan íntimamente su amor a “esto”; porque en su corona de triunfador, pudo poner la florecilla humilde que nació sobre la misma tierra que él.

    He aquí la carta.

                   Sr. Don Rafael Blanco Forcada. Presidente del Casino Belmonte.                Queridísimo y noble amigo:
     Antes hubiera sido mi deber y mi deseo escribirle, para enviar a usted y a esa amada Sociedad, un abrazo desde estas tierras, pero quise esperar algo, para poderle comunicar algunas noticias respecto a la exposición de mis obras aquí celebrada y de mis actuales trabajos artísticos.     La exposición de mis obras se celebró en Montevideo, obteniendo un éxito enorme, de crítica, de público y financiero; luego surgieron encargos de retratos y otros trabajos profesionales, en tal forma, que he tenido que prolongar mi permanencia en el Uruguay, dejando mi próxima exposición en Buenos Aires para el próximo Junio.     Entre los encargos de retratos estoy haciendo al del actual Presidente de la República, Dr. Brun.
     Así es que esto va bien, pero créame, amigo Blanco, que estos aplausos de aquí no tienen ese sonido divino, de gloria y de cariño, como aquellos que oí, aquella gloriosa tarde en el Casino Belmonte.     Como aquellas palabras que conmovieron mi corazón tan intensamente, no las he vuelto a sentir desde que fui arrancado de ese querido rincón, donde se reunieron junto a mi tan nobles y queridos amigos.     El recuerdo de aquella tarde alimentará mi espíritu, mientras esté ausente de mi querida patria.     Un abrazo grande, querido amigo; manifieste mi adhesión y mi sincera gratitud a esa Junta Directiva y a todos los Socios de ese Casino, y dígales bien alto, que el acto que en mi honor se realizó aquella tarde, en aquella simpática casa, fueron los laureles que más dulcemente acariciaron mi frente.     Adiós, no olvido que debo una obra mía a esa querida sociedad.     Un abrazo de su buen amigo agradecido:

                                                                 José Cruz Herrera.


                         Montevideo, octubre, 1921.





Antonio Cruz de los Santos