martes, 18 de junio de 2013

La Fiesta de la Raza en la Unión Deportiva Linense 14 de octubre de 1927

Capítulo 72



De EL ANUNCIADOR. Viernes 14 de octubre de 1927


LA FIESTA DE LA RAZA

    Según estaba anunciado, ayer miércoles, con solemnidad grandiosa, se celebró el acto de reparto de premios a los trabajos que los habían obtenido, presentados al Certamen, que con motivo de la Fiesta de la Raza convocara la entusiasta sociedad cultural “UNION DEPORTIVA LINENSE”, que como es sabido se haya integrada por un puñado de inteligentes jóvenes amantes y fomentadores activos y desinteresados de cuanto con artes, ciencia o literatura se relaciona.

    El Teatro Cómico, recinto en que la fiesta tuvo lugar, se hallaba atestado materialmente de un público en el que tenían representación todas las clases sociales de la ciudad. El elemento femenino prestó al acto con su sola presencia en la fiesta, todas las bellezas, todas las elegancias y todas las virtudes, que son patrimonio de nuestras lindas vecinas las mujeres linenses.

    Hasta en anfiteatros y gradas se aglomeraba el público y había personas en pie en los pasillos, tras las plateas y en las puertas de entradas y salidas del local.

    Por entre bastidores, se habían acomodado otras personas que obstruían por completo el paso al escenario.

    Poco después de las diez de la noche, comenzó el simpático acto con la interpretación del pasodoble titulado PARRITA, por la notable Banda Municipal y original, la composición, del Director de la entidad, Sr. Ruiz de Diego. Tanto el Director-autor como los hábiles jóvenes músicos que integran la citada Banda, oyeron al terminar una prolongada ovación.

    La mesa presidencial del acto, la constituían el digno Comandante Militar don Alfonso Tapia Barreto como Presidente, a su derecha el conocido y estimado Sr. Don Leopoldo Pérez Mafé, en representación del Alcalde; don José Padilla Granados, presidente de la Unión Deportiva, don Luis Pereira Darnell Capitán de Infantería y Presidente del Jurado Calificador de este Certamen; abogado y miembro también del Jurado don Ramón Poyatos Díaz y secretario de la Unión Deportiva, don Juan Muñoz Silos. Y a la izquierda el Juez Municipal abogado don José Vegazo; Fiscal Municipal, abogado, don Manuel Bonelo Urquiza y el Secretario del Excmº  Ayuntamiento y culto periodista don Francisco de Asís Cerón y Bohórquez.

    Al descorrerse la cortina y ocupar dichos señores sus lugares en la tribuna, el público los saludó con aplausos.

    Abierto el acto por el señor Tapia le fue otorgada la palabra al culto joven Presidente de la UNIÓN DEPORTIVA, señor Padilla Granados, quien pronunció breves y sentidas palabras enaltecedoras para el brillante acto que se llevaba a cabo, dando al par las gracias a cuantos lo honraban con su asistencia en esta noche, a los señores del Jurado Calificador a quienes además felicitaba por su acierto al calificar los valiosos trabajos presentados, a los autores de estos –muy particular a los que habían obtenido premios- y en fin a cuanto en una o en otra forma habían contribuido al mayor esplendor de esta velada que con motivo de la Fiesta de la Raza llevaba a cabo la UNIÓN DEPORTIVA.

    El señor Padilla ovacionado y acto seguido el ilustrado Secretario de la entidad ya citada, don Juan Muñoz Siles dio lectura al acto del Jurado Calificador que fue escuchando atentamente por la concurrencia y muy aplaudida al final.

    El conocido joven y laureado poeta, estimado colaborador nuestro, don José Padilla Orrán, pasó a leer –con la maestría que el sabe hacerlo- la inspirada poesía galardonada con el Primer Premio, CANTO A LA RAZA, de la que es autor el notable poeta malagueño don Carlos Valverde López. Autor y lector oyeron aplausos muy merecidos.

    Luego, nuestro redactor, señor Gómez de la Mata, dio lectura a la poesía premiada con accésit para el tema, de la que es autor don Ventura Rozan Nieto, de Cádiz. También hubo aplausos para el poeta y para el lector.

    La aparición en el proscenio a renglón seguido de esto, de la bella y gentil señorita María de Dobarganes, tan hermosa mujer como ilustre artista y profesora de piano, acompañada del estudioso y conocido joven don Aurelio Veneroso, excelente ejecutante de violín y cello, fue saludada con nutrida ovación.

    A cargo de ambos ilustres linenses se hallaba el quinto número del programa de la velada artística, y supieron llenar tan a perfección su cometido que el público, Jurado, Presidencia del acto, y cuantos los oyeron prorrumpieron en aplausos ensordecedores.

    Lo primero que interpretaron la señorita -¡una tontería de señorita!- Dobarganes (piano) y el señor Veneroso (violín) fue la inspirada fantasía de marta, de Flotow. Hubo tal maestría y tales alardes de ejecución por parte de ambos en este interpretar de la citada fantasía que para hablar de ello y elogiarla a nuestro gusto sería preciso llenar el periódico y esto desgraciadamente no puede ser. Conformémonos con decir que es muy difícil –si no imposible- que haya quien pueda superarles y aplíquense estas mismas frases a los números interpretados después y que fueron Vals Muñeca, de Senén, Serenata, de Franz Drydle, y Pavana Luis XV, de Senén.

    ¡Bravísimo, señorita Dobarganes! ¡Muy bien, señor Veneroso! ¡Así se honra a la sucursal en La Línea de la Academia de Santa Cecilia, de la que sois profesores!

    Nuevamente aparece en escena nuestro compañero Gómez de la Mata, para dar lectura a la inspirada poesía CANCIÓN DE PAZ galardonada con accésit por haber sido declarado desierto el premio primero, original de un don Jacinto Rodríguez que luego  resultó se nuestro estimado compatriota y apreciado colaborador el joven poeta don Leopoldo Sanguinetti. Para este se le dio una ovación al señor Gómez de la Mata.

    Otra vez nuestro redactor y el señor Padilla Orran, dieron lectura respectivamente a las lindas poesías COMO NINGUNA, de la ilustre poetisa gaditana señorita Adela de Medina, y LA MUJER ESPAÑOLA, del laureado escritor, don Manuel Fernández Martín. Para todos hubo calurosas ovaciones.

    Los notables jóvenes músicos de la Banda Municipal, bajo la hábil batuta del señor Ruiz de Diego, nos deleitaron con la interpretación magistral del capricho MEDIA NOCHE del ya citado director de la Banda. El número, por lo bello y original, pues se ejecuta colocándose los músicos en diversos lugares del recinto y uniéndose luego marchando a compás de la música, y por su esmerada interpretación fue aplaudidísimo. Viéronse obligados los de la entidad lírica a corresponder a la ovación interpretando, también de modo admirable, el precioso pasodoble ¡Y OLE! Que fue muy aplaudido.

    El culto abogado del ilustre colegio de Sevilla, Secretario del Juzgado y querido amigo nuestro don Ramón Poyatos Díaz, hace uso de la palabra para pronunciar un discurso –brillantísimo como suyo- para enaltecer la fiesta.

    Cincelando materialmente sus frases, matizando de un modo genial sus arquitectónicos párrafos hace el señor Poyatos, después de una salutación, breve pero completa historia de la Raza haciendo alarde de su reconocida cultura y profundísima erudición.

    Es de lamentar que el espacio corto de que disponemos no nos permita dedicar a la oración del señor Poyatos, los calurosos elogios que merece. Bástenos con que dicho señor los dé por recibidos y que una nuestros entusiastas placeres a los muchos de ellos, asi como nutridos aplausos que en aquel acto escuchó de los presentes.

    Y llega la segunda parte del concierto de violín y piano por el señor Veneroso y la bella señorita Dobarganes, y llegan de nuevo para ellos los más entusiastas aplausos del auditorio al interpretar, como interpretaron, los escogidos números Escenas de Baile, de Beriot; Souvenir, de Franz Drydle; Danzas Españolas, de Sarasate, y las Ozardas, de Monti, en las que elseñor Veneroso hizo verdaderas filigranas al llegar a los difíciles “armónicos”.

    Al terminar esta actuación, el digno Comandante Militar, señor Tapia que, como se ha dicho, presidía el acto ofrendó a la gentil señorita Dobarganes, en nombre de la sociedad UNIÓN DEPORTIVA LINENSE, un soberbio ramo de flores naturales, apropiado homenaje a la bella mujer y excelente artista.

    Galante el señor Tapia entrega la ofrenda, sintetizó el valor del obsequio en las siguientes e inspiradas frases:

“Señorita, aceptad este modesto ramo de flores, poca cosa para lo que merece la mujer y lo que merece la artista, pero grande al mismo tiempo, porque entre estas flores van envueltos los corazones de todos los presentes.”

    El ilustrado maestro nacional y conocido literato don Benito Anguiano Escolar, lee un trabajo alusivo al acto, en el que en correcto estilo da cuenta de cómo, y a consecuencia de la celebración de esta fiesta el año anterior, ha logrado cruzar correspondencia, el con los profesores de varias escuelas del sur de America y los discípulos de su escuela con los alumnos de las escuelas de allá, que tan beneficioso estímulo ha de servir para una fraternal unión hispano-americana en el futuro. El señor Anguiano oyó aplausos por su escrito y por su simpática iniciativa.

    Leyeronse luego dos notables trabajos premiados con accésits y correspondientes al tema sexto del Certamen, de los que son autores el ilustrado oficial de aquel Ayuntamiento don Enrique Sánchez Earle y el culto periodista obrero don José Sánchez Flores.

    Ambos escritos son excelentes en su clase y ambos revelan profundos conocimientos en los capitales problemas que afectan a La Línea, y se dan soluciones muy lógicas y muy satisfactorias para el porvenir del pueblo futuro.

    Los señores Sánchez Earle y Sánchez Flores, así como los señores Padilla Orrán y Gómez de la Mata, que fueron lectores de los escritos, escucharon calurosas ovaciones.

    La delicadísima pagina del gran Schubert “Momento Musical” alcanzó magistral y cariñosa interpretación por parte de los jóvenes profesores de la Banda Municipal, que con tal motivo volvió a oír una ovación entusiasta.

    No obstante lo avanzado de la hora, el público permaneció en su sitio, ansioso de oír el prometido discurso-resumen que al final de la fiesta había de pronunciar el bizarro Capitán de Infantería, culto y elocuente orador y estimado amigo nuestro don Luis Pereira Darnell.

    Si alguna vez está justificada cuando de ensalzar se trata una actuación la aplicación del manido “tópico” SE EXCEDIÓ A SI MISMO nunca mejor aplicado al ilustre militar por su disertación de la noche de la Fiesta de la Raza. Con verbo cálido, frase valiente o dulce –ajustada al canto que entonaba- encantó el señor Pereira nuestras vidas y llevó la emoción a nuestros corazones, al hablarnos de la raza hispana, de sus triunfos, de sus decepciones, de sus alegrías, y de sus dolores; de las luchas en África –sangre en los campos y gloria en las alturas- y del resurgir hispano cuando el pueblo estaba abocado a la catástrofe, como Ave Fénix que resurge de sus propias cenizas.

    Hizo brillante y merecida lo de la UNIÓN DEPORTIVA LINENSE y de sus socios, que tanto y tan eficazmente laboran por la cultura; a los señores del Jurado; a la señorita Dobarganes para la que tiene frases galantes, así como para el lindo plantel de mujeres bellas que adornan la sala del teatro, y por último elogiar a su colega en oratorio señor Poyatos, y a los autores premiados.

    Felicísimo, convincente y conmovedor estuvo en su discurso el señor Pereira y la ovación que escuchó al terminar no es para descrita.


    Vaya nuestra sincera felicitación al ilustre militar y brillante orador. Felicitación que nos complacemos en hacer extensiva a la UNIÓN DEPORTIVA LINENSE; al Ayuntamiento que patrocinó la fiesta; a los autores premiados cuyas poesías tendremos el gusto de ir publicando sucesivamente- y a cuantos han sabido prestar con su labor honra a LA LINEA y esplendor al acto.





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